Quiero comenzar esta nueva entrada en mi blog reflexionando sobre la siguiente afirmación que hacía Platón y de la que siento gran admiración: "La democracia es inferior a la monarquía, la aristocracia y la oligarquía, porque la democracia tiende a socavar el conocimiento experto necesario". ¡¡Cuánta razón tenía el filósofo griego!!.
Uno de los problemas más grandes que tienen las democracias es que se encuentran en manos de personas (políticos) que carecen de una escasa formación, lo cual les provoca una incapacidad total poder mejorar las condiciones de vida del pueblo al que representan. Nunca se nos ocurriría ir a un chamán, por muy bueno que fuese, para vernos el pecho, lo normal sería que acudiéramos a un médico. Esto es igual, la política necesita de profesionales y no de gurús.
En relación a este tema es necesario que analicemos el último suceso que ha ocurrido en la Unión Europea, ese órgano que representa a nuestro país y a los estados de nuestro entorno y que para muchos de nosotros son desconocidas muchas de las funciones que realiza. Esta semana se votaba una iniciativa de austeridad de un partido que pretendía cambiar los viajes de nuestros eurodiputados de clases business a clase turista. Todos nuestros representantes tienen que volar varias veces al mes al Parlamento Europeo desde sus estados o bien a la inversa, sus viajes se realizan en unos vuelos que no tiene una duración de más de cuatro horas.
¿Pensáis vosotros que es necesario que se utilice el dinero de los contribuyentes para volar holgadamente en un avión?. Los ciudadanos que utilizan a diario el metro y el autobús para ir a trabajar también podían exigir viajar en cómodos sillones en lugar de esas incómodas sillas que se nos ofrecen desde el transporte colectivo, cuando no tienes que ir de pie porque no hay sitio. Los eurodiputados de PP, PSOE y UPyD votaron a favor de seguir volando con su copita de champán y sus asientos individuales, aunque estos dos últimos partidos rectificaron su votación a última hora debido a un error material. Preguntados sobre este hecho a muchos de esos políticos respondían excusándose que necesitaban descansar bien para poder rendir luego en el Parlamento Europeo. ¿A caso el ciudadano de Madrid, León, o Sevilla no tiene que rendir también bien todas las mañanas en su trabajo?...
Porque quiero hacer esta crítica hacia la clase política que tenemos y muy especialmente a la casta política española. Porque es inconcebible que sigamos parados ante semejantes tropelías. No podemos hacer igual que cuando nuestro equipo pierde un partido de fútbol, llevarnos las manos a la cabeza y lamentarnos en el sillón de casa por lo mal que lo han hecho. El ciudadano español debe tomarse unas horas del día para formarse en política, igual que las empleamos para ir al gimnasio, jugar al tenis, ver una película o leer un libro. No podemos seguir dejando en manos de esta gente el futuro de nuestro país. La política es todo: El aire que respiramos por las mañanas, más o menos contaminado. El coche que utilizamos para ir a trabajar y que no puede pasar de 110km/h. El cigarro que nos fumamos en la puerta del bar. El trabajo que no llega. La hipoteca que se encarece por el precio del dinero, etc. No podemos dejar nuestro futuro en manos de unos pocos. Quizás todos estén descontentos por todo lo que vemos en nuestros políticos, pero sin la participación no será posible el cambio ni un buen futuro para nuestro país. Si queremos ser un estado de referencia dentro de nuestro continente, con empleo, seguridad, salud, justicia, etc. No podemos seguir dejándonos atropellar, es fundamental un cambio en la cultura política de todos los ciudadanos y abandonar posiciones y enunciados cómodos como por ejemplo: "La política no vale para nada". ¡NO! "La política es todo" y sin ti no es posible.
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